martes 31 de enero de 2012

Clínicas ecuatorianas violan derechos humanos para "curar" a homosexuales

Paola Concha es una homosexual declarada y no tiene miedo de hablar públicamente sobre su orientación sexual. Aunque la ecuatoriana de 28 años afirma que su familia no lo ve de la misma manera.
Hace cinco años, cuando tenía 23, señala que su familia contactó a un centro que prometía curar a Concha de su homosexualidad. Afirma que ahí comenzó su pesadilla.
“El 8 de diciembre de 2006 se metieron a mi casa, me sometieron, me metieron a una camioneta y me llevaron al supuesto centro terapéutico. Cuando llegué, ya había sido esposada y golpeada”.
La clínica se llamaba Puente a la Vida, el cual parece un centro vacacional para turistas de clase media, con edificios, casas y salones de juntas donde se trataba a los pacientes. El complejo está localizado en los suburbios de Quito, capital de Ecuador.
Concha afirma que fue sometida a todo tipo de tratamientos abusivos y denigrantes durante los 18 meses que estuvo en la clínica.
“Me mantuvieron esposada más de tres meses. Me dejaban sin comida durante tres o cuatro días. Me esposaban en un baño, frente a un retrete que era usado por 60 personas del centro”, agregó Concha.
Uno de los directores de la clínica, de nombre Luis Zavala, rechazó hacer comentarios sobre las acusaciones de Concha. Sin embargo, negó que su meta sea cambiar la orientación sexual de sus pacientes.
Zavala dijo que su objetivo era “modificar comportamientos inapropiados que causan que un individuo en particular tome actitudes inapropiadas”.
Autoridades gubernamentales afirman que este caso no es aislado. De hecho, han encontrado decenas de clínicas que de manera ilegal, ofrecen tratamientos para “curar” la homosexualidad. Algunas de estas clínicas operan como centros para tratamiento de adicciones, pero ofrecen curas para la homosexualidad de manera clandestina. Según las autoridades, algunos están localizados en centros urbanos, pero muchos otros se encuentran en ranchos o casas en zonas remotas y atraen clientes por promoción de boca en boca.
Después de que se hicieran las acusaciones, Puente a la Vida fue sujeta a una investigación el año pasado. Sin embargo, las autoridades sólo pudieron conseguir evidencia para citar a la clínica por una cuestión técnica. “Dicen que encontraron productos caducados. Me aventuraría a decir que el gobierno tiene un motivo oculto”, dijo Zavala.
Juan Moreira, subsecretario de salud de Ecuador, afirma que los productos caducados se encontraron en el área femenina de la clínica, por lo que cerraron esa sección. Pero eso fue sólo el principio. “Realmente esa no era la violación más seria”, dijo Moreira. “Lo que nos preocupa es que tenemos reportes sobre sus métodos para cambiar la orientación sexual de un persona y que los tratamientos incluyen torturas y violaciones a los derechos humanos”.